Entonces su vida transitaba por un camino de cultura a través de filosofía, literatura, música, danza, teatro y juegos.
Pero si hay algo por lo que venero profundamente a este pueblo, es por el sentido de justicia que demostró en la antigüedad cuando forjó la democracia.
Ojalá mañana toda Grecia vuelva a repetir aquel gesto, y que suponga una sacudida para los cimientos de este mundo tan inhóspito que habitamos.
¡Brindo por ello!
Francisco Cesteros — Madrid, 24 de enero de 2015.